(Ritual Cadena)
Ritual
Aceptar una visita de los Ángeles en casa


1) – Introducción:

Este Ritual se celebra por lo general en forma de Cadena, es decir, se recibe y se envía a personas previamente determinadas. También puede practicarse individualmente, omitiendo la parte de la cadena con los arreglos que correspondan. O eligiendo sólo los destinatarios, al no haberlo recibido de otro. Alguien te eligió a Ti para que lo recibas, aunque lo hayas hallado “por casualidad”. Tú deberás pensar muy bien si eliges o no a quien enviárselo. Es decir que inicialmente debe existir una responsabilidad previa, que se pone de manifiesto al seleccionar a los recipientes adecuados a quien se lo enviaremos, o al decidir que para esta ocasión mejor no lo enviamos a nadie. Nosotros lo decidimos. Los Ángeles no nos castigarán por no cumplir con estos requerimientos, ni por ningún otro motivo, porque son todo Amor. Pero si no celebramos este Ritual -o cualquier otro- con el Amor, el Respeto y la Devoción que requiere, no hay motivo para celebrarlo ni para esperar sus efectos benéficos porque nosotros mismos no nos armonizamos con él. Cualquier Ritual es una Ceremonia de la que nos valemos para lograr que una lección se imprima en nuestra mente a través de una viva emoción. Es decir que si no ponemos nuestra mayor emoción en él simplemente no nos sirve. Así podemos afirmar que el Bautismo, por ejemplo, es un Ritual, porque a través de él comprendemos que nos hacemos Miembros de una Iglesia, que aceptamos su jerarquía, sus enseñanzas y sus reglamentos, que nos comprometemos a servirla y que en adelante recibiremos también sus beneficios. Existen muchos Rituales en la vida cotidiana, religiosos y profanos, y a muchos de ellos los celebramos sin saberlo, como la Jura a la Bandera, el canto de un Himno, la Bendición de los Alimentos, las Curaciones Psíquicas y otros. Dentro de lo esotérico existe infinidad de Rituales llamados de formas diferentes, como Ceremonias, Ejercicios, Iniciaciones, Sanaciones, etc. Es normal oír que nuestros ejercicios no nos dieron resultado y eso es porque los celebramos sin las tres condiciones elementales y básicas ya indicadas.

 

 

 

2) – Preparativos:


a.- Recepción: Este ejercicio comienza cuando descubrimos el ejercicio por nuestros propios medios o alguien nos avisa con cierta anticipación que nos lo enviará. Lo correcto sería que nos avise con tres días de anticipación para darnos tiempo a preparar lo necesario. Si nos interesa hacerlo aceptamos el compromiso. Si sabemos que hay alguna dificultad lo rechazamos. Una vez que aceptamos, comenzamos a preparar el Oratorio. Si lo recibimos por otro medio que no sea cadena, podemos celebrarlo en forma individual o iniciando una cadena a partir de nosotros. En tal caso, no hay prisa.


b.- El Oratorio: No es otra cosa que un lugar del que podemos disponer con alguna intimidad para nuestro trabajo esotérico. Debe contar también con las tres condiciones ya referidas. Y, preferentemente, deberían poder permanecer los tres días que dura el ejercicio tal como lo preparamos. Si eso no es posible, deberemos desarmarlo al finalizar el trabajo diario y guardar los elementos con cuidado. Quienes nos dedicamos a los temas esotéricos generalmente nos comprometemos ante nuestra Escuela, Maestro, Ángel, Preceptor o Guía, a tener un Oratorio siempre listo, en el que todos los días efectuamos de por vida nuestro trabajo a favor de nosotros, de nuestro mundo y de la humanidad. Cuando el Oratorio está armado, aunque sea una mesita de luz o de estudio, se convierte en un lugar Sagrado y debemos comportarnos ante él apropiadamente.


c.- Destinatarios: Lo siguiente es decidir si lo enviamos a otras personas o no. En caso que nos decidamos por el sí, deberemos pensar bien a quienes se lo enviaremos. Deben ser otras tres personas cualesquiera, con el único requerimiento que lo acepten de buena fe, a quienes les prometemos el envío para dentro de tres días. Cuando tenemos decidido quienes serán las tres personas, les pasamos antes que otra cosa y en ese mismo momento estas instrucciones, para que se familiaricen con ellas y preparen todo. De inmediato nos ponemos nosotros a cumplirlo. No es bueno enviarlo a cualquiera para sacárnoslo de encima. Por respeto, mejor es no darle curso. Si uno lo recibe pero luego decide no hacerlo, sólo habrá cometido una falta contra sí mismo y contra quien se lo envió, pero no es cierto que la falta se haya cometido ante los Arcángeles… El traslado sólo obedece a la necesidad de compartir y divulgar algo que nos resulta positivo y grato. Nada más.


d.- Materiales: Ahora les detallo lo necesario para realizar este Ejercicio apropiadamente, ya que lo deberemos preparar con antelación.


# Cuatro velones grandes blancos, que duren encendidos los tres días: 12 cm. de largo por 5 cm. de diámetro, como ejemplo. Hay algunos que se expenden con el nombre “Tres Días” o “Siete Días” según lo que duran. Si existen riesgos o impedimentos para dejarlos encendidos durante los tres días, bastará con hacerlo mientras nos dediquemos al ejercicio y luego apagarlos. Cada velón debe descansar sobre una base, candelero o platillo, preferente-mente también blanco. También hace falta una vela común blanca, sobre un candelero individual, que será la que utilizaremos para movernos de un lugar a otro y encender los velones y el incienso. Y, por supuesto, la infaltable caja de fósforos o cerillos, que no es recomendable reemplazar por un encendedor. Como precaución se sugiere colocar un poco de agua en los platillos, para que apague la llama de los velones si se consumen cuando no estemos cerca.


# Cuatro flores blancas en su florero, copa o vaso, que deberá mantenerse por los tres días. Por su tamaño, perfume y calidad, son ideales los jazmines, claveles, rosas o similares. Cada uno verá las que hay disponibles según el país, la época y el costo.


# Un apagavelas de cualquier tipo. El esoterista sabe que el fuego del Oratorio es Sagrado y nunca debe apagarse con un soplido. Se lo debe apagar con un apagavelas o en su defecto apretando con dos dedos humedecidos la base del pabilo. Si lo hacemos con decisión y sin vacilar, no nos quemamos. (Hay que practicarlo…)


# Un Oratorio no está completo si no contiene la simbología de los cuatro elementos de la naturaleza y algún Símbolo o Imagen Sagrada de nuestra preferencia. En este caso estarán los cuatro elementos en los materiales enumerados. La tierra en las flores, el agua en los floreros y el fuego en las velas. Falta el aire, que se representará con el humo de varios sahumerios de buena calidad colocados en una base apropiada que proteja el Oratorio de las brasillas que puedan caer. O el de incienso, mezcla o hierbas aromáticas colocadas en un incensario o sahumador. La imagen o símbolo Sagrado puede ser una Cruz cualquiera, (Católica, Anksata, Celta, Caravaca, Rosacruz, etc.) un Buda, una Virgen, un Ángel, un Sagrado Corazón, una lámina, estampa o cualquier Icono que nos resulte inspirador. Ese es el requerimiento principal: debe resultarnos inspirador.


# Un esoterista que se precie tiene una ropa especialmente dedicada para trabajar en el Oratorio. Debe ser blanca, por lo que simboliza y por la característica especial de no absorber ninguna vibración. El blanco las rechaza a todas. Sirve un equipo deportivo, un juego de ropa común, una túnica, capa, sábana, mantel, lo que sea… ¡pero limpio! Inclusive es recomendable lavarse las manos o –mucho mejor- tomar una ducha y beber un vaso de agua fresca antes de practicar el trabajo espiritual.


# Finalmente deberemos imprimir este Ritual, porque no podremos celebrarlo leyendo los diferentes puntos desde la PC. Sobre todo la parte que sigue a continuación que es el Ritual propiamente dicho.


# Por supuesto, ustedes verán que hay muchas cosas que pueden evitarse. Si les parece, evítenlos. Pero recuerden que cuanto más se ocupen de los detalles, mejor resultará todo. Ustedes lo deciden. Estas son instrucciones generales muy bien detalladas. Son las que practican los magos y esoteristas consumados.


# Puede agregarse un equipo de audio para acompañar el Ritual con un fondo suave de música inspiradora, no rítmica ni ligera.


3) – Desarrollo:



a.- Invocación: Cuando llegue la hora que nos avisaron que nos enviarían nuestros Ángeles (o cuando nosotros lo hayamos dispuesto) comienza el ejercicio. En realidad serán cuatro Arcángeles. Miguel, Rafael, Gabriel y Uriel. Son Entidades muy superiores y debemos entender que este ejercicio significa que nosotros nos armonizaremos con Su energía, pero para nada que Ellos llegarán a nuestra casa ni a nuestro Oratorio. Así como debemos ser respetuosos, también deberemos ser coherentes. Pero esto no debe desalentarnos, ya que el trabajo de armonizarnos con Ellos es por sí mismo un ejercicio trascendental y de gran contenido místico. Cuando estamos en Paz, decidimos iniciar el trabajo.



Sentados en nuestro Oratorio, permanecemos unos minutos en meditación, preparándonos para la Celebración. Cuando sentimos que llegó el momento, nos ponemos de pie y hacemos nuestra señal de saludo preferida, como puede ser la Señal de la Cruz. Luego encendemos la vela y la colocamos en el centro de la mesa. Luego encendemos en ella el sahumerio o incienso. Permaneciendo de pie decimos en voz baja pero clara esta oración:



“Amados Arcángeles Miguel, Rafael, Gabriel y Uriel: los invoco desde lo más profundo de mi Ser en los lazos de la Luz, la Paz y el Amor y los invito a que por su infinita misericordia acepten visitar mi casa y mi Oratorio, para que yo pueda comulgar con Ustedes y su maravillosa influencia.”



b.- Recepción: Seguidamente tomarán la vela e irán a la puerta o ventana principal de la casa, como para oficiar de guía a los Visitantes. Visualizan con gran fuerza interior la llegada de las Cuatro Presencias, preferentemente en la forma de cuatro llamas o rayos de luz, aunque puede ser en la forma que más prefieran. Invítenlas a pasar como si se tratara de visitantes físicos, con esta otra oración, siempre en voz baja y clara:



“Amados Arcángeles Miguel, Rafael, Gabriel y Uriel, sean bienvenidos a mi hogar, que será santificado por su presencia y voluntad. Los invito a mi Oratorio, al corazón de mi casa y al corazón de mi Ser, para que derramen sus bendiciones generosamente y me preparen en cuerpo, mente y espíritu para afrontar las pruebas que me resten pasar, adecuadamente.”



c.- Ofrenda: Dicho esto diríjanse al Oratorio como si guiaran a los Visitantes, enciendan los cuatro velones con la vela y siéntense nuevamente visualizando a los Arcángeles frente o junto a Ustedes, ya sea de pie o sentados en tronos, o como si flotaran en la habitación rodeados de una nube luminosa. Esta visualización depende sólo de ustedes y de la idea que pueden formarse de Ellos y la situación.

Sin detenerse demasiado en detalles que no vienen al caso, sientan interiormente y con toda el Ser la presencia de Ellos. Y luego digan la siguiente oración:



“Estas velas, este incienso y estas flores son el presente y homenaje que dispuse para Ustedes, Amados Seres de Luz, como gratitud y ofrenda amorosa. Y si me lo permiten, entre el regocijo que siento por esta Divina Presencia, les solicito tengan la bondad de ayudarme en el curso de mi sendero concediéndome las gracias que necesito para crecer interiormente y superar las tribulaciones que me esperan en el mundo exterior.”


d.- Visualización: Después de decir esto, fórmense la imagen de estar ante Hermanos Divinos llenos de generosidad y abundancia, que habrán de satisfacer todos sus pedidos con total Amor. Háblenles con respeto y sin temor, sin abrigar dudas. En la medida de la fe que pongan, así las Leyes Cósmicas los obedecerán en sus requerimientos. Recuerden que debe permanecer todo el transcurso del ejercicio en Amor, Respeto y Devoción, por la Jerarquía de los visitantes. En este momento abran su corazón a Ellos y hagan un examen de Conciencia, como si fuera un autopsicoanálisis. Si tienen alguna duda, pídanles Luz. Si tienen algún dolor, pídanles Consuelo. Si tienen alguna culpa, pídanles Perdón. Pídanles con humildad lo que necesitan. Recuerden también las necesidades de otros -familiares, amigos, vecinos, etc.- y pidan también por ellos. Reserven un lugarcito para pedir por la humanidad y el mundo. No se olviden de nada y de nadie. Cuando terminaron los pedidos, agradézcanles por anticipado y súmanse en otra meditación. Esta deberá ser un poco más profunda y prolongada. En este momento más que en cualquier otro, la oración debe ser personal. Debe brotarles de lo más hondo del corazón, con todo el sentimiento, con la mayor confianza, con entrega total. Recuerden que ese será un momento de Comunión en vuestro Oratorio con los Arcángeles y que Ellos han venido a Ustedes por que han sido llamados, movidos por el más puro Amor. Ahora no hay motivos para callarse nada. Nadie los escucha. Todo es Paz, Felicidad y Armonía.


e.- Despedida: Al terminar esta meditación final, dispónganse para clausurar el ejercicio. Con los velones aún encendidos, prepárense para despedirse simbólicamente de los Arcángeles. Para ello deberán decirles esta Oración:


“Amados Seres de Luz: les agradezco con todo mi corazón su presencia en mi Oratorio y, ya al final de este encuentro personal por hoy, me pongo al servicio de Ustedes con cuerpo, mente y espíritu, en la medida de mis capacidades, para que dispongan de mí en el trabajo Cósmico. Ustedes saben mejor que yo, el cómo, el cuándo y el qué. Yo sólo me entrego a Ustedes, en el nombre de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.” Esta fórmula (como todas las demás) puede ser modificada, por supuesto, conforme al sentimiento, creencia y confianza de cada uno. Seguidamente se pondrán de pie, harán la Señal de la Cruz o la que hubieren elegido y apagarán la vela. Al hacerlo deberán decir: La Paz, la Luz y el Amor quedan conmigo”. Podrán dejar encendidos o no los cuatro velones, pero si desean apagarlos, este es el momento adecuado. Enciendan la luz normal de la habitación, quiten la música y acomoden los elementos como para no tocarlos más hasta el día siguiente.

f.- Este fue el Ritual correspondiente al Primer día. El Segundo día deberá repetirse sólo el punto 3, desde el párrafo “Ofrenda” hasta el párrafo “Despedida”. Finalmente, el tercer día deberá repetirse otra vez sólo el punto 3, pero desde “Ofrenda” hasta “Visualización”, para luego dar al Ritual el final definitivo que se detalla a continuación. (Es decir, el tercer día se omite el párrafo “Despedida”).



4) – Clausura:


Después de haber cumplido desde la “ofrenda” hasta la “despedida” como en los días anteriores, ahora debemos disponernos a despedir los Arcángeles que nos visitaron en estos tres días para pedirles que vayan a visitar a las tres personas que hemos seleccionado antes. Para ello deberemos recitar la siguiente oración:


“Amadas Presencias de Luz, les agradezco la visita a mi hogar y mi Oratorio con la que me honraron durante estos días. Ahora, lleno de la Luz que me obsequiaron, les pido con todo Amor que se dirijan a llevarla a otros Hermanos que los esperan. Ellos son Fulano, Mengano y Zutano, quienes ya los están aguardando. (Si no los envían a otros deberán decir: Ahora, lleno de la Luz que me obsequiaron los dejos volver al Reino de Luz de donde vinieron.) Yo ahora quedo en Paz, con la seguridad que en cada momento que los necesite podré invocarlos y recibir nuevamente su visita o inspiración. Por mi parte les doy nuevamente las Gracias y les abro las puertas de mi Hogar para que continúen su Misión bienhechora por toda la Eternidad”.


Luego de estas palabras, toman la vela y acompañan a los Arcángeles al revés que el primer día, hacia la puerta o ventana principal de la casa. Cuando llegan, visualizan el acto de despedirlos con toda la fuerza posible, exclamando:

“Amadas Presencias de Luz… ¡Vuelvan al Cielo, que otros los esperan!”

Después de estas palabras finales regresan al Oratorio, apagan la vela y los velones, y quitan todo hasta dejarlo como acostumbran tenerlo.


Fin del Ritual



Ritual con los ángeles para ayudar a una persona a distancia

Antes de tratar de invocar a un ángel para ayudar a otra persona, es importante recordar que todo ser humano tiene libre albedrío y que no nos esta permitido involucrarnos en su vida para tratar de cambiarla sin su permiso. Se puede enviar energía Angelical a alguien que esta enfermo, que tiene problemas graves o que esta pasando por una crisis severa para que esta energía le ayude a trascender esa enfermedad o crisis por si mismo. Pero no se debe usar energía Angelical para que esta persona haga algo que nosotros creemos que debe hacer o queremos que haga y que la persona no haría por si misma, ya que esto es infringir en su derecho de libertad de acción.

Una vez que estén seguros de que su intención es la de ayudar y no de obligar a una persona, pueden llevar a cabo el ritual Angelical para enviar energías a esta.

Este ritual requiere una foto reciente de la persona. La foto se coloca sobre un espejo redondo colocado a su vez sobre un paño de seda o de satén blanco. Se escoge uno de los siete ángeles regentes planetarios, dependiendo del problema de la persona. Por ejemplo, si la persona esta enferma se puede utilizar a Miguel, regente del Sol en el sistema planetario, el cual es el origen de la vida y fuente de la salud, o a Rafael que es el ángel que sana, conocido como el medico divino.

Si el ángel que se escoge es Rafael, se rodea la foto con ocho velas color naranja, ya que el número ocho y el color naranja son atributos planetarios de Mercurio y de Rafael. Si se escoge a Miguel, se usan seis velas amarillas porque este es el color asociado con el Sol y el seis es su número cabalístico. Sobre la foto se coloca una de las piedras asociadas con ese ángel para ayudar a establecer contacto con él. Se cierran los ojos y se visualiza a la persona sana y llena de alegría. Tan pronto se visualiza a la persona, se repite el nombre del ángel varias veces, dependiendo de su número. Si es Miguel se pronuncia su nombre seis veces; si es Rafael, ocho veces. Esto ayuda a canalizar la energía del ángel hacia esa persona. De inmediato se abren los ojos y se visualiza un rayo de luz que procede del ángel hasta la piedra que esta sobre la foto, cuya energía penetra a través de la imagen de la persona hasta el espejo que se use para enviar la energía a ésta. Este ritual se debe llevar a cabo en el día asociado con el ángel, a la una o a las ocho de la mañana, a las tres de la tarde a las diez de la noche, que son las horas angelicales de cada día. Este ritual ayuda grandemente a la persona y se puede repetir varias veces para multiplicar sus energías y esta pueda resolver su problema por si misma. Si deciden repetir el ritual, recuerden que solo lo pueden hacer una vez por semana, ya que solo puede ser hecho en el día regido por ese ángel. Es recomendable dejar la foto sobre el espejo con la piedra encima mientras la persona resuelve su problema.




Rituales para trabajar con Arcángeles

Los Arcángeles están encomendados a dar ayuda a los hombres en sus misiones de vida, cada Arcángel trabaja con un rayo en específico y cada rayo es de un determinado color.

Si te interesa comenzar a trabajar con los Arcángeles, primero que nada escoge quien de ellos puede darte lo que estas buscando o con cual te identificas más de acuerdo a su color, su nombre o el día de la semana en el que trabaja mejor su energía.

Una vez que hayas elegido al Arcángel con el que te identificas, compra 3 velas del color que le corresponde.

Escríbele una carta al arcángel solicitándole ayuda en la cuestión que necesitas solucionar, puede ser encontrar trabajo, o trabajar en algo que te llene más, también puedes pedir salud o encontrar una pareja.

La carta puedes escribirla así, Querido Arcángel ……:, a través de esta carta deseo ponerme en contacto contigo para solicitarte que me ayudes a……., todo esto te lo pido de acuerdo con el orden divino y para la perfecta armonía y bienestar de todo el mundo, también les pido que si alguna de las cosas que estoy pidiendo no esta de acuerdo con mi bien más elevado me lo hagan saber por medio de señales que yo pueda percibir y que me den lo que en su mejor caso me corresponde. Les agradezco infinitamente su amor. Y finalmente firmas la carta con tu nombre.

Cuando tengas tu carta lista enciendes la vela y lees la carta en voz alta para después colocarla bajo la vela. Es importante que dejes que se consuma toda la vela.

La carta la tienes que leer todos los días en voz alta, al cumplirse la semana repites el ritual de la vela y de la lectura de la carta. Con la última vela termina el ritual, asi que cuando se este apagando la flama debes quemar la carta y después regar las cenizas en las plantas o en algún jardín.
Ahora espera a que lo que pediste llegue a ti!!!!!!!


ARCÁNGEL MIGUEL
Día: Domingo
Color: Azul
Elemento: Fuego y Aire
Planeta: Sol Central Regente del Planeta Tierra
Rayo: Azul (1ro)
• Encarna el poder, la conciencia divina de fe, la protección, las ideas divinas, la iniciativa y la perfección de la voluntad de Dios. Es el comandante de los ejércitos celestiales
• Dones para la Tierra: Nos ayuda a mantener la fuerza ante la adversidad, Ayuda a resolver la negatividad personal a encontrar la fuerza cuando nos sentimos solos o como extraños. Ayuda a la purificación del planeta. Ayuda en el camino espiritual ayudando a encontrar el justo medio entre la espiritualidad y el materialismo.

ARCÁNGEL JOPHIEL
Día: Lunes
Color: Amarillo Dorado
Planeta: Saturno
Rayo: 2ndo
• Sabiduría. Inteligencia divina, fuerza mental e iluminación
• Dones para la tierra: ayuda en la búsqueda interior, conduce a la reflexión a la introspección al conocimiento y sabiduría divina. Ideal para invocarlo en meditaciones de auto conocimiento. Despierta el deseo de buscar y encontrar el éxito. Se usa como protección para las envidias, intrigas, accidentes y enfermedades. Se relaciona con la riqueza espiritual y material.

ARCÁNGEL CHAMUEL
Día: Martes
Color: Rosa
Rayo: 3ro
Planeta: Marte y Venus
Encarna el amor divino, la gratitud, la tolerancia y la opulencia
Dones para la tierra: Ayuda a combatir la depresión la ira, los resentimientos y los cargos de conciencia. Ayuda a perdonar. Fomenta la creatividad el arte y la belleza.
Representa el amor puro y la belleza lograda por la manifestación del amor. Puede utilizarse para pasar de la de la pasión y el deseo al amor incondicional.

ARCÁNGEL GABRIEL
Día: Miércoles
Color: Blanco y Violeta
Elemento: Tierra y a veces agua
Planeta: Luna
Rayo: 4to Blanco
Se le relaciona con la ascensión, la resurrección, la pureza, la creatividad y el desarrollo artístico.
Dones para la tierra: Ayuda a expresar nuestra verdad abierta y honestamente. Ayuda a respetar y honrar nuestra individualidad a atender nuestra intuición y nuestra voz interior. Ayuda al desarrollo de poderes psíquicos.


ARCÁNGEL RAFAEL
Día: Jueves
Color: verde
Elemento: Aire y fuego
Planeta: Mercurio
Rayo: 5to Verde
Sanación, curación divina, desarrollo científico, la verdad
Dones para la tierra: Ayuda a buscar el don de la curación, muestra modelos para curarnos a nosotros mismos ayuda a encontrar curación en la naturaleza y en la energía universal. Ayuda a soltar y neutralizar emociones negativas que pudieran llegar a plano físico enfermando el cuerpo y la mente. Es el ángel de la herbolaria y la ecología. Es el ángel de la unión familiar, de los novios el matrimonio y la medicina en general. Trabaja con el caduceo.

ARCÁNGEL URIEL
Día: Viernes
Color: Naranja
Elemento: Tierra
Planeta: Venus, Mercurio y el Sol
Rayo: 6to
Providencia, serenidad, paciencia y devoción. Nos trae la luz del conocimiento de Dios
Dones para la tierra: Ayuda a reconocer la luz que hay dentro de cada persona, a encontrar el conocimiento para ayudar y curar e interpretar la voz interior y a interpretar los sueños. Trae claridad a la mente y es el destructor de la ignorancia.

ARCÁNGEL ZADQUIEL
Día: Sábado
Color: Violeta
Elemento: Tierra
Planeta: Júpiter y Saturno
Rayo: 7mo
Perdón, Compasión, libertad, Alquimia y transformación.
Dones para la tierra:
Nos ayuda a realizar cambios profundos en nuestro ser, a vivir duelos de una forma más armoniosa y tranquila.
Al hacer trabajos espirituales nos ayuda a dejar ir con amor y a perdonarnos a nosotros mismos y a los otros siendo más compasivos y concientes.



Crear un portal de Ángeles


En un lugar en el que estemos tranquilos y cómodos escogeremos un rinconcito para nuestros Ángeles, necesitaremos.

Flores naturales “pueden ser una o dos”
Incienso de Flores
Una figura de Ángel
2 Velas una rosa y otra azul.
Las velas se situaran una a la derecha y la otra a la izquierda, dejando en el centro las flores el incienso y el ÁNGEL.

En una mesa o en el lugar elegido abriremos un portal a nuestros Ángeles.

Daremos paso a nuestra petición, escribiendo en un papel aquello que deseemos y poniendo esta hoja dentro del portal, si deseamos también podemos comunicar nuestra petición a través de la palabra explicándoles a nuestros Ángeles lo que deseamos.


Ritual para saber el nombre del Ángel Guardián

Debido a que el ángel es una entidad cósmica de gran poder es aconsejable prepararse mental y físicamente antes de contactarlo. Esto no es superstición sino lógica. Toda energía que proviene del inconsciente debe ser lo mas pura posible para poder ser utilizada de forma efectiva. Por esto se recomienda abstenerse de comer carnes, de tener relaciones sexuales y de usar sustancias adictivas como drogas, tabaco, alcohol o cafeína durante 24 horas antes de todo ritual. Bañarse y vestirse de blanco es también aconsejable ya que el color blanco es símbolo de la luz, donde esta encerrado todo el espectro solar. Quemar incienso, especialmente incienso y mirra, ayuda en la concentración, como lo es la música suave y etérea.

Para averiguar el nombre del Ángel Guardián de una persona se lleva a cabo la purificación arriba indicada y se abre un libro al azar que puede ser una Biblia o un diccionario. La persona debe enfrentar el Este, que es donde sale el Sol y que simboliza las fuerzas positivas y creativas del universo, y se concentra en lo que desea antes de abrir el libro con los ojos cerrados. Colocar el dedo índice sobre la pagina derecha y apuntar en un papel sin rayas la primera letra de la palabra que esta directamente debajo del dedo.

Esto se hace tres, cuatro o cinco veces, dependiendo de la intuición de la persona. Es decir, esta debe decidir si va a abrir el libro tres, cuatro o cinco veces. Si decide abrir el libro tres veces, va a apuntar tres letras; si decide abrir el libro cuatro veces, va a apuntar cuatro letras; y si decide abrir el libro cinco veces, va a apuntar cinco letras.

La mayor parte de las letras que apunte, ya sean tres, cuatro o cinco, van a ser consonantes, ya que existen mas consonantes que vocales en el alfabeto.

Si escribe solo consonantes, procede entonces a colocar cualquiera de las cinco vocales, a, e, i, o, u, en el orden que su intuición le indique, entre medio de las consonantes. Si escribe una combinación de vocales y consonantes, coloca las vocales donde se necesiten. Luego que esto se ha hecho, se le añade el final “el ” o “on” al nombre que han construido, ya que la mayor parte de los nombres de los ángeles tiene esta terminación, como Miguel, Rafael, Gabriel, Sandalfón o Metratón. Por ejemplo, si las letras que se apuntan son H R M, se le pueden añadir dos A y una I para componer el nombre: HARAMIEL. Ese es pues el nombre del Ángel Guardián de esa persona. Por otra parte, si las letras que se apuntaron son DGALU, se le añade una sola vocal, como la I, para hacer el nombre DIGALUEL. Si escogen cuatro letras como A T R Z. se le puede añadir una I y la terminación ON, para formar el nombre ATRIZON, o el terminar EL para formar ATRIZEL. Esto es algo que la persona misma decide, guiada por su intuición y su propio Ángel Guardián que le revela de esta manera su nombre. Una vez que se sabe el nombre, se da gracias a Dios y a sus ángeles y se termina el ritual. Ya la persona sabe como llamar a su Ángel Guardián en cualquier momento que lo necesite.



Ritual de los Cuatro Elementos


Este ritual se lleva a cabo al aire libre y se hace para reestablecer contacto con la naturaleza a través de sus cuatro elementos: aire, fuego, agua y tierra. Los ángeles de los cuatro elementos son: Aire: Rafael: Fuego: Miguel; Agua: Gabriel; y Tierra: Uriel.

El ritual del aire se hace un día miércoles en lo alto de una colina o montaña donde haya bastante viento. Este ritual se hace con un grupo de tres o mas personas para que sea mas eficaz, aunque puede ser hecho por una sola persona.

Las personas que toman parte en el ritual deben vestir de blanco o naranja. Todo lo que requiere es que todos los participantes ciñan coronas hechas con flores anaranjadas, como crisantemos, claveles o rosas y carguen un pañuelo color naranja y una varita de incienso de sándalo o de lavándula. También se les aconseja cargar consigo una de las piedras regidas por Rafael.

Las personas se toman de la mano y forman un circulo. Así unidas den la vuelta al circulo ocho veces llamando en voz alta a Rafael. A la octava vuelta se detienen y encienden las varitas de incienso, las cuales alzan en alto ya que representan el elemento aire.

La persona que dirige el ritual dice lo siguiente con voz pausada y las demás repiten sus palabras:

Bien amado Rafael, regente del elemento aire, pedimos tu presencia en estos momentos entre nosotros para que el poder de tu sagrado elemento nutra y vivifique nuestros cuerpos y nuestros espíritus en nombre del Creador de Universo.

En este momento los pañuelos se alzan hacia arriba y se revoletean para que floten en el viento. Generalmente, si el ritual es hecho con poder y concentración, el viento aumenta de forma muy marcada al hacer esto.

Personas que han llevado a cabo este ritual han tenido la experiencia de que el viento ha aumentado de tal forma hasta llegar a tomar fuerzas casi huracanadas.

Cuando el viento arrecie, todos se quitan las coronas y deshojan las flores en el aire, diciendo:

Bienvenido Rafael, tuya es la corona y tuya es la gloria.

Las coronas también se tiran a volar con el viento. Después todos se sientan en el suelo y comparten bizcochos y vino dulce. Este es uno de los rituales mas poderosos y vivificante de los que se hacen con los ángeles de los elementos y todos los que participan en él mantienen una gran energía y vitalidad durante el resto de la semana.


Este es un ritual solitario y se hace en tierra plana, donde no haya mucha vegetación. Para esto se requiere una vela de las que no se apagan en el aire, de las que se usan para alejar mosquitos y que se encienden al aire libre.

La persona debe vestir de rojo y cargar una de las piedras regidas por Miguel. Se sienta frente al sur, que pertenece al elemento fuego y a Miguel, y enciende la vela, cuya base se en tierra en el suelo. Luego realice seis pranayamas, concentre su vista en las llamas de la vela y dice lo siguiente:

"Bien amado Miguel, regente del elemento fuego, te invoco en estos momentos para reestablecer contacto contigo y con tu elemento para que este me de las energías necesarias para llevar a cabo mi misión en la Tierra. Te pido esto en amor y paz, en nombre del Creador del universo".

En estos momentos, la persona visualiza que entra al centro de la llama hasta que esta la rodea por completo. La visualización debe ser lo suficientemente fuerte para que la persona sienta el calor regenerador del fuego nutriendo todo su organismo, su mente y su espíritu. Una vez dentro de la llama, sentir la presencia del gran arcángel que se acerca y la envuelve con una luz inmensa. Permanecer en este abrazo Angelical por todo el tiempo posible. Luego regresar mentalmente al mundo material, y a la luz de la llama, comerse un panecito dulce o un bizcochito y tomar una copita de vino dulce Durante estos rituales siempre se come y se toma algo para anclar las fuerzas del ángel. Después se apaga la vela en el suelo sin soplarla. Este ritual da una gran energía a la persona y es especialmente recomendado para individuos que se sientan débiles o que estén enfermos.

Este ritual se lleva a cabo en la playa, frente al mar. La persona debe vestir de violeta o de plateado y cargar una de las piedras de Gabriel, preferiblemente una piedra de la Luna. De pie frente al Oeste, abrir los brazos y decir estas palabras:

"Bien amado Gabriel, regente del elemento del agua, todo ser viviente en la Tierra procede del mar, que es la madre de la vida.

Yo te invoco en este momento, en nombre del Creador del Universo, y te pido que me des un poco de tu radiante energía celestial para que mi vida fluya, serena y pacifica, como el mar en calma".

Una vez dicho esto, entrar al mar hasta que solo los pies sean bañados por las olas. Abrir los brazos de nuevo y sentir como de las aguas del mar sube hacia ustedes una inmensa luz que inunda todo su ser y los llena de un profundo amor y regocijo. Amar al mar como su madre espiritual y sentir que sus aguas les acarician los pies como un beso maternal. Sentir la presencia Angelical de Gabriel rodearlos de una gran ternura. Generalmente, cuando se hace este ritual, las aguas del mar suben mas allá del limite de su marea y por esto no se debe entrar al agua mas allá de los tobillos.

Este ritual da una gran paz la cual permanece con la persona por largo tiempo. Después salir del mar, se debe comer el bizcochito y tomar la copa de vino, frente a las aguas.


Este ritual se lleva a cabo en un bosque o en un sitio donde haya muchos árboles, como un bosque. Es excelente para personas que están deprimidas, nerviosas o débiles. La persona que hace el ritual debe vestir de verde y cargar la piedra verde como un jade o una malaquita, que también le pertenecen a Uriel. Debe llevar consigo una canasta con migajas para los pájaros y nueces para las ardillas. Manzanas y otras frutas deben formar parte de esta ofrenda a la naturaleza y sus criaturas. Una vez en el bosque o parque, se escoge un árbol grande, de tronco ancho, como un roble o un pino, y a sus pies se extiende un pañuelo verde, donde la persona se sienta, con su espalda contra el tronco del árbol.

Una vez sentada, se relaja y hace seis pranamas y dice lo siguiente:

"Bien amado Uriel, regente del elemento

Tierra, en nombre del Creador del Universo, te

invoco para que viertas sobre mi espíritu

atribulado por las pruebas de la vida,

tu divina esencia regeneradora, para que

según crecen las plantas de la madre Tierra,

así crezca mi espíritu en serenidad, paz, y

salud física, mental y espiritual".

Cerrar los ojos y visualizar una inmensa luz que desciende del infinito sobre el árbol, y a través del tronco de este hacia el cuerpo de la persona.

Sentir la gran energía vivificante y generosa del árbol extenderse por todo su cuerpo, su mente y su espíritu. En breves momentos, sentir la presencia sublime del gran arcángel envolverlos en su manto de amor divino. Permanecer en este abrazo celestial por el mayor tiempo posible. Luego sacar las ofrendas de la canasta y tirarlas a su alrededor sin moverse de su posición debajo del árbol. Ahora diga lo siguiente:

"Bien amada Madre Tierra, según yo nutro a tus criaturas, nútreme tu a mí con tu gran amor y compasión. Cura mi cuerpo y mi espíritu y lléname de tus amplias energías cósmicas".

Comer el bizcochito y tomar el vino y llevarse el pañuelo y la canasta al terminar el ritual. El resultado de este ritual es una gran estabilidad y paz que ayuda a fortalecer grandemente el sistema nervioso central de la persona.


Ritual de las Energías Positivas

Enviar energías positivas

Cada día nos enteramos a través de los periódicos, la radio o la televisión de los desastres continuos que azotan a nuestro planeta. Las guerras y luchas entre los distintos gobiernos se proliferan alrededor del mundo; los crímenes, las epidemias, los desamparados, las tragedias, los accidentes, y los desastres naturales nos rodean continuamente. Los ángeles son fuentes in agotables de amor y de energía que pueden ayudar a aliviar y a sanar estas condiciones, que son el resultado del desbalance de energías cósmicas a nuestro alrededor.

Uno de los rituales mas efectivos y hermosos que se pueden llevar a cabo con la ayuda le los ángeles es el que se hace para enviar energías positivas a la Tierra.

Este ritual requiere un globo terrestre o un mapa del mundo, el cual se coloca en el suelo; sobre un paño blanco. Alrededor del globo del mapa se encienden siete velas en los colores de los ángeles planetarios: amarilla por Miguel; violeta por Gabriel; roja por Camael; naranja por Rafael; azul eléctrico por zadkiel; verde por Anael; y azul oscuro por Casiel. El ritual se lleva a cabo durante siete días, empezando en domingo.

La persona se purifica como antes les he explicado y se viste de blanco.

Tome entre sus manos un cuarzo blanco de punta fina el cual ha sido limpiado según instrucciones previas y se sienta frente al Este. Lleve a cabo seis pranayamas ya descritas y proceda a quemar un poco del incienso Miguel que rige el domingo. Ahora, encienda la vela amarilla y diga:

"Bien amado Arcángel Miguel, regente del domingo, en nombre del Creador del Universo te pido que envíes tus energías celestiales al planeta Tierra que tan necesitado esta de Angelical ayuda".

A continuación, visualizar un rayo de luz divina descendiendo del infinito hasta el cuarzo y de este al globo o mapa terrestre, enviándolo con sus destellos deslumbrantes. la visualización se mantiene por varios minutos.

Luego se deja que la luz se desvanezca poco a poco. Tan pronto se haya desvanecido todo, se apaga la vela. Se dan las gracias a Miguel por su presencia y se termina el rito.

Al día siguiente, lunes, se repite todo nuevo pero se encienden las velas, amarillas por Miguel y violeta por Gabriel y se invoca a Gabriel con las mismas palabras. Se visualiza la luz que baja hasta el cuarzo y de este a la Tierra.

El ritual se continúa todos los días de la Semana cada día encendiendo todas las velas anteriores, mas la vela del ángel de ese día. al cual se invoca de la misma manera.

El sábado, que es el último día del ritual, se encienden sodas las velas y esta vez, se dejan terminar y no se apagan. Este ritual es de gran beneficio para el planeta y si suficientes personas lo llevaran a cabo a menudo, muchas de las desgracias que lo azotan serian evitadas.



Baño lustral


Un baño lustral es un baño ritualistico que se lleva a cabo con algunas de las plantas o flores asociadas con los ángeles planetarios y sus colores en su día especifico.

Las plantas se colocan en una bolsa grande del color asociado con el ángel. Se llena la bañera con agua bastante caliente y se le añade color vegetal para teñir las aguas del color del ángel planetario escogido. Hay en el mercado baños de colores terapéuticos que se usan en la terapia de color y que son parte de la Nueva Era. Estos han sido creados para usar en baños lustrales para que la persona reciba en su aura el color que mas necesita. Estos baños de colores son perfectos para los baños de los ángeles. Una vez que el baño ha tomado el color regido por el ángel, se sumerge la bolsa con las plantas o flores adentro de este. También se le puede añadir al baño uno de los perfumes de incienso asociados con el ángel.

La persona entra en el baño y flota sobre las aguas varias velas flotantes en forma de flores. estrellas blancas que son comunes en el mercado, en el número perteneciente al ángel. Luego enciende un poco de incienso del ángel escogido, se relaja y comienza a invocarlo mentalmente y a pedir que a través de sus energías el baño limpie y nutra el aura de la persona. Visualizar que la luz de las velas llena la bañera de luz y que esa luz, junto con el poder de las plantas, la penetra por todos los poros. Permanecer en el baño por medía hora y luego vaciar el agua, visualizando que con el agua se van por el desagüe todos los problemas y dificultades que puedan estar enfrentando. Al salir del baño, se da las gracias al ángel y se enciende una vela de su color.



Amuleto angelical


El amuleto Angelical se prepara en una bolsita del color del ángel planetario y lleva en su interior varias de sus piedras, su metal, sus plantas y un poco de uno de sus inciensos. Se lleva a cabo en el día regido por el ángel y en una de las horas planetarias ya mencionadas. Luego de ser preparado se debe purificar en los cuatro elementos. Esto se hace de la siguiente manera.

Primero se pasa la bolsita por el humo del incienso del ángel, el cual simboliza el elemento aire y se dice:

En nombre del gran Arcángel Rafael yo te consagro en el elemento aire.

Luego se pasa rápidamente por encima de la llama de una vela roja como símbolo del elemento fuego y se dice:

En nombre del gran Arcángel Miguel yo te consagro en el elemento fuego.

Luego se rocía con un poco de agua de manantial y se dice:

En nombre del gran Arcángel Gabriel, yo te consagro en el elemento agua.

Y por fin, se coloca sobre un poco de sal de mar y se dice:

"En nombre del gran Arcángel Uriel, yo te consagro en el elemento tierra.

La sal es comúnmente reconocida como un símbolo del elemento Tierra.

Es importante recordar que todos estos rituales, incluyendo los baños y los amuletos, se deben hace en Luna creciente para mayor eficacia".

 

 

 

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